La temperatura del terreno es
prácticamente constante, por tanto también lo
es la temperatura de intercambio en el circuito
de agua y como consecuencia la temperatura
frigorífica en la bomba de calor, así se logra
que el rendimiento sea muy constante a lo largo
de toda la temporada. Este hecho unido a la
selección del captador geotérmico de manera que
dicho rendimiento sea suficientemente alto es lo
que supone un ahorro de energía frente a un
sistema convencional.
Hay tres puntos a tener en cuenta para el
estudio del dimensionamiento y tipo de
instalación:
• Características de la vivienda,
donde hay que considerar los tipos de
cerramientos, la ubicación geográfica, la
superficie a climatizar y los hábitos de
utilización previstos.
• Características del terreno,
donde hay que tener en cuenta la tipología
conocida del terreno, sus propiedades de
transmisión térmica y el espacio de terreno
disponible.
• Sistema de
calefacción/refrigeración, donde habrá
que seleccionar los elementos terminales más
adecuados, la disponibilidad o no de la energía
de apoyo y la producción de ACS.